jueves, 20 de mayo de 2010

Dèjá Vu


¿ Conocéis esa sensación en la que sientes que algo que te ocurre en un momento ya lo has vivido? ¿ Un dèjá vu? O más bien un dèjá senti, "algo ya sentido".


El Dr. John Hufhlins, en un ensayo de 1889, dijo que " lo que ocupa la atención es lo que la ha ocupado antes, y de hecho ha sido familiar, pero ha estado olvidado durante un tiempo y ahora se recupera con una leve sensación de satisfación como si se hubiese estado buscando. El recuerdo siempre empieza gracias a la voz de otra persona o a mi propuo pensamiento verbalizado o a lo que estoy leyendo o verbalizando mentalmente...".


"Ha estado olvidado durante un tiempo y ahora se recupera". Creo que es una frase a la que se le pueden dar mil vueltas. ¿ A veces vivimos experiencias que creemos haber vivido ya? ¿ o es que sencillamente se asemejan a algo vivido pero que quisimos enterrar en lo más profundo de nuestra memoria por volver a vivir esos sentimientos?. Yo me inclino por la segunda opción. Sinceramente creo que es la más habitual.


Los recuerdos son muy traicioneros. Tanto los buenos como los malos. Los buenos te hacen consciente de que hubo una epoca mejor, y no sabes por qué ha cambiado eso que tenías. Los malos te traen sensaciones que hacen que desees no haber vivido eso nunca, aunque sea por no revivirlo.


Ante eso acabo de encontrarme yo. En mi lugar de siempre...un sitio donde siempre he ahogado mis penas, y donde he llorado más que reido. Donde solo hay un espejo en el que miro mi cara y no veo más que una tristeza desoladora y la pregunta de cuándo todo ese dolor desaparecerá. Ese sitio se ha convertido en mi lugar de dejavus.


Demasiados recuerdos, demasiados sentimientos encontrados, demasiadas lagrimas, demasiados llantos desconsolados, demasiada rabia, demasiada decepción,...la cara es el espejo del alma. Y en ese lugar, ahora mismo, solo puedo ver mi cara.

martes, 18 de mayo de 2010

Van Gogh's Ear


A todos nos torturan fantasmas. Supongo que es parte de esta vida. De recuerdos pasados y miedos futuros. Van Gogh fue un hombre torturado por sus propios fantasmas, y aunque intento curarse, su mal no tenía cura. Le llamaron loco por cortarse su oreja izquierda con una navaja por una prostituta, envolverla en trapos sucios y, después, marcharse a casa a dormir, en estado de completa embriaguez y rodeado de su miseria.


Así vivió uno de los grandes genios de la pintura de todos los tiempos: solo, loco y arruinado. Pero, probablemente, seamos muchos los que vivimos así.


¿ Estoy loco si decido cortarme una oreja? La gente no lo ve como algo normal, pero claro está que cada uno tiene sus motivos. Yo no sé que impulsó a Van Gogh a hacer algo así, pues no tuve el gusto de conocerle, pero los genios siempre se han caracterizado por hacer cosas fuera de lo común.


Quizás lo hizo por soledad, porque en aquella mujer encontró un amor, no se si puro, verdadero, apasionado, timido, fraternal, sexual,...que le llevó a la locura. Sería una buena razón. Pues, por amor y poder, el hombre es capaz de cometer cualquier locura.


Y aquí estoy yo cometiendo una locura como es compartir mis sentimientos con personas desconocidas a través de Internet. Pero a veces es necesario decir lo que sientes, lo lean o no. No sé si alguien lo hará y lo que le parecerá, pero al menos mi necesidad de desahogarme se calmará.


Llevo muchos días con ganas de escribir y por fin lo estoy haciendo. Dando sentido a mis sentimientos. Buscando frases que me transmitan la fuerza que necesito para levantar cada mañana, aguantar un día más e intentar no llorar cuando llegue la noche.


Un día más con mi oreja izquierda...pero inmersa en mi mundo de sentimientos incomprensibles.